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lunes, 11 de octubre de 2010

Capitolo Nove: Paolo è morto


-Doctor Bass, ¿Qué hace usted aquí?

-Buenos días Ellisabetta. Me han informado de que han encontrado un cuerpo en la orilla del río Tiber, y llevaba encima la cartera y el pasaporte... bueno...

-¿Sí?

-De Paolo.-El doctor Bass bajó la cabeza y enmudeció, Ellisabetta se quedó palida y parpadeó varias veces para intentar contener las lágrimas pero no pudo más y rompió a llorar.

-Pero, ¿cómo? no puede ser, no... no me lo puedo explicar.

-Van a investigar sobre el tema, pero necesitan que alguien vaya a reconocer si el cuerpo es suyo, y quería saber si querrías ir tú... pero no quiero que te sientas incómoda, si lo prefieres puedo ir yo.

-No. Está bien. Creo que lo mejor será que vaya yo a ver.

-Está bien, te esperan mañana a las 6. Es en la calle Tiziano, en el número 111.

-Gracias Doctor.

El resto del día fueron llantos, y cuando Carlo llegó a casa, intentó convencerla de que era mejor así, sin complicaciones por delante.

A la mañana siguiente, Elisabetta se vistió, desayunó y tras fumarse un cigarrillo cogió el bolso y salió de casa, llamó a un taxi y pidió que la llevasen donde el Doctor Bass le había dicho. Calle Tiziano número 111.

Una vez allí, entró en una sala Gris, con muy poca luz y muy fría. En el centro había una camilla con un cuerpo encima, que estaba tapado por una sábana, el forense se acercó a la camilla y le quitó la sábana.

Elisabetta palideció al ver al cuerpo, se acerco más para verlo mejor y sonrió. No era él. No era Paolo.

¿Quién podría haber sido?¿Por qué llevaba la documentación de Paolo?