Seguidores

domingo, 20 de junio de 2010

secondo capitolo: La celebrazione di dieci anni fa


-Hace diez años, estuvimos en una fiesta, yo estaba muy enamorado de tí y tu de mí, pero jamás quisiste admitirlo en público, por la diferencia de clases sociales.
Al ser tan popular, te sentías obligada por así decirlo a salir con gente como tú, y salías con Carlo.
En la fiesta me prometiste que terminarías con el y te escaparías ese verano conmigo.

Fuiste hacia el salón central de la mansión, pero no estaba, continuaste habitación tras habitación, baño tras baño, pero nada. Cuando creías que se había ido ya de la fiesta viste un pequeño armario y gente que gemía, encontraste a Carlo con una puttana.
Estabas tan furiosa que te fuiste corriendo, sola, en mitad de la noche, era muy peligroso y te seguí, pero yo tenía un esguince y tu ibas muy rápido, no pude seguirte a pie. Entonces decidí coger la Vespa. Dabas vueltas y vueltas por el centro de Roma sin saber bien a dónde querías dirigirte. Ibas sin rumbo alguno. En un paso de cebra me fallaron los frenos y... lo demás te lo imaginas, ¿no?
-¿Por eso he estado en coma diez años? Valla... ¿Has estado viniendo todos estos años?
-Así es, cada semana, por tu cumpleaños te traía una tarta, por navidad un regalo y en pascua, huevos de chocolate, me siento culpable por ello, aunque también hay malas noticias... en fin, tus padres fallecieron hace un mes.
-No sé como reaccionar, ahora no tengo a nadie.
-No estás sola.
-¿Dónde iré cuando salga de aquí?
-Conmigo, sé que es como si no me conocieses, pero te vas a volver a enamorar de mí.
Ella dejó escapar una carcajada y añadió-¿Me vas a obligar?
-No, pero es así, tú me quieres.
-Es curioso, recuerdo toda mi vida, te recuerdo a tí Paolo, recuerdo a Carlo, a mis padres, a mi hermana, mis profesores, a mis amigas. Lo recuerdo todo, excepto esa noche. También recuerdo que te quería, pero tan solo tenía quince años, era una cría.
-Ahora tienes veinticinco años, ¿qué sientes?
-Ni idea. He dormido demasido tiempo. Tendría que volver a conocerte.
-Lo harás, y me volverás a querer.
-Encantada, aunque seguro que tú tampoco de acuerdas de mí.
-Claro que sí, yo nunca...-En ese momento entró la enfermera junto a otro hombre de unos 50 años, apuesto. El doctor Bass.

No hay comentarios:

Publicar un comentario